Los bancos centrales se replantean el almacenamiento del oro a medida que la liquidez y el acceso cobran importancia
Según el Consejo Mundial del Oro, los bancos centrales consideran cada vez más la ubicación de sus reservas de oro como una parte activa de la gestión de las reservas, y la liquidez, el acceso en caso de crisis y la diversificación geográfica desempeñan un papel más importante junto con la seguridad.
Por Paul Ploumis
Publicado el 16 de septiembre de 2026
Puntos clave
- De Nederlandsche Bank reasignó aproximadamente 86 toneladas de oro entre Norteamérica, los Países Bajos y Londres entre marzo y agosto de 2026.
- La cuota de Londres en las reservas de oro neerlandesas aumentó del 18,1 % al 32,1 %, lo que la convierte en el mayor lugar de almacenamiento individual para los Países Bajos.
- El Consejo Mundial del Oro afirma que los bancos centrales están equilibrando cada vez más el riesgo de custodia, el acceso físico y la liquidez del mercado a la hora de decidir dónde almacenar el oro.
- El Banco de Inglaterra sigue siendo el lugar de almacenamiento más citado, utilizado por el 57 % de los encuestados en la encuesta de bancos centrales de 2026 del WGC.
- Los recientes movimientos de oro no deben interpretarse automáticamente como una preparación para la venta de reservas.
MONTREAL (Scrap Monster): Según el Consejo Mundial del Oro, los bancos centrales consideran cada vez más el almacenamiento de oro como una parte activa de la gestión de las reservas, en lugar de simplemente una cuestión de dónde se puede guardar el oro de forma más segura.
Los recientes cambios en la ubicación de las reservas sugieren que los bancos centrales están prestando mayor atención a la liquidez, la accesibilidad en períodos de tensión y la diversificación geográfica.
Los Países Bajos reasignan unas 86 toneladas de oro
Esta tendencia quedó patente en una importante reasignación de reservas llevada a cabo por el De Nederlandsche Bank entre marzo y agosto de 2026.
El DNB trasladó aproximadamente 86 toneladas de oro entre Norteamérica, los Países Bajos y Londres como parte de un plan para mejorar la liquidez y la negociabilidad de sus reservas y reforzar la preparación ante crisis.
La operación fue más compleja que una simple transferencia física.
Según el Consejo Mundial del Oro, se vendieron aproximadamente 59 toneladas de oro en Nueva York y se sustituyeron por oro negociable a nivel internacional en Londres. Se trasladaron físicamente más de 27 toneladas desde Norteamérica a las instalaciones del DNB en Zeist, mientras que una cantidad similar se transfirió desde Zeist a Londres.
Londres se convierte en el mayor centro de almacenamiento del oro neerlandés
Tras la reasignación, la proporción de las reservas de oro neerlandesas almacenadas en Londres aumentó del 18,1 % al 32,1 %.
El oro almacenado en el país representaba el 30,8 % de las reservas de los Países Bajos, mientras que las cuotas almacenadas en Nueva York y Ottawa descendieron al 18,5 % cada una.
Este cambio convirtió a Londres en el mayor centro de almacenamiento individual del oro oficial neerlandés.
El DNB afirmó que el objetivo era facilitar el despliegue del oro en caso de necesidad durante una crisis grave, al tiempo que subrayó que no espera tener que utilizar las reservas.
Las estrategias de almacenamiento de oro llevan décadas cambiando
Los Países Bajos no son los únicos en replantearse dónde se guarda su oro oficial.
Alemania, Venezuela, Austria, Polonia, Serbia, la India y varios otros países han modificado la distribución geográfica de parte de sus reservas en distintos momentos.
Alemania transfirió aproximadamente 674 toneladas desde Nueva York y París a Fráncfort entre 2013 y 2017. Austria trasladó 90 toneladas desde Londres entre 2015 y 2018, mientras que Polonia combinó posteriormente la repatriación a su territorio con una ampliación sustancial de sus reservas de oro.
La India ha aumentado progresivamente la proporción de oro almacenado en su territorio desde 2022, mientras que, según se informa, Serbia repatrió alrededor de 13 toneladas entre 2021 y 2022.
Una encuesta del WGC revela una mayor diversificación del almacenamiento
La Encuesta sobre las Reservas de Oro de los Bancos Centrales de 2026 del Consejo Mundial del Oro (WGC) indica que los gestores de reservas están diversificando cada vez más los lugares donde se almacena el oro.
El Banco de Inglaterra sigue siendo la ubicación de almacenamiento más citada, utilizada por el 57 % de los bancos centrales encuestados. El almacenamiento nacional ocupó el segundo lugar, con un 49 % que declaró mantener al menos parte de sus reservas en el país.
Durante los últimos 12 meses, el 9 % de los encuestados aumentó el almacenamiento nacional, mientras que el 10 % diversificó sus ubicaciones de almacenamiento en el extranjero.
De cara al futuro, el 7 % afirmó que tenía previsto aumentar el almacenamiento nacional y el 9 % esperaba diversificar aún más entre ubicaciones en el extranjero. Esta última cifra supone un aumento con respecto al 2 % registrado en la encuesta del año anterior.
La reubicación de reservas no implica necesariamente una venta
El WGC advirtió que no se deben interpretar las transferencias de oro como una señal de que los bancos centrales se están preparando para reducir sus tenencias.
Trasladar lingotes a un centro de negociación más líquido puede mejorar la capacidad de movilizar reservas durante una crisis, sin que ello implique que se haya planeado una venta.
Solo el 1 % de los encuestados por el WGC esperaba que sus propias reservas de oro disminuyeran en los próximos 12 meses, mientras que un 45 % —cifra récord— esperaba que sus reservas aumentaran.
Singapur y Hong Kong podrían ampliar las opciones de almacenamiento a nivel mundial
La gama de posibles centros de almacenamiento de oro también podría ampliarse.
Singapur ha anunciado planes para ofrecer servicios de almacenamiento de oro a bancos centrales extranjeros y entidades soberanas, mientras que Hong Kong está ampliando su infraestructura de compensación, liquidación y almacenamiento de oro.
Estos avances podrían brindar a los bancos centrales opciones adicionales para distribuir sus reservas entre ubicaciones que combinen seguridad, acceso al mercado y liquidez.
Por lo tanto, la tendencia emergente no se limita simplemente a la repatriación del oro. En cambio, los bancos centrales parecen estar gestionando la ubicación de los lingotes de forma más activa como parte de estrategias más amplias de resiliencia de las reservas y gestión de riesgos.
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